Dicen que de los errores se aprende, sin embargo, si aprendes de ellos antes de que ocurran te puedes ahorrar gran parte del camino. A la hora de hacer un curriculum vitae, es fácil caer en uno o varios, por eso mismo te vamos a contar cuáles son los errores que no puedes cometer redactando tu curriculum y ayudarte a llegar antes a tu objetivo: tu trabajo ideal.
Información sesgada
Cuando hablamos de escribir un curriculum vitae siempre reiteramos la importancia de no solo volver a leerlo una vez esté listo, sino hacerlo varias veces. Cualquier error, por absurdo que pueda parecer, puede convertirse en el motivo suficiente para que no te elijan. Quizá equivocarte en el código postal no es grave, pero hacerlo en el número de teléfono puede ser un error.
No es necesario que te obsesiones. Simplemente, puedes leerlo unas cuantas veces o pedirle a algún amigo y familiar que también “eche un ojo”. 4 ojos ven mucho mejor que dos.
Errores de gramática
Podríamos decir que es el error por excelencia. Quizás tú no lo notes, pero creemos: los encargados de leer curriculums tienen la vista entrenada a cualquier sutileza que se salga de lo común. Eso va a implicar que también pueda ser capaz de percibir cualquier error de ortografía, por mínimo que sea. Eso incluye desde coma en mal sitio hasta acentos inexistentes.
Para evitar el error, lo primero es que lo revises varias veces, después haz uso de alguno de los correctores ortográficos que hay en la red. (Y si es más de uno, mejor aún)
Info desactualizada en redes sociales
En la actualidad basta con poner un nombre y apellidos en el buscador para averiguar información de todo tipo. El problema es que esa información no siempre puede favorecernos.
LinkedIn es una red profesional donde aparecen tus logros académicos y laborales. Precisamente esta red es la más consultada por los agentes de recursos humanos para verificar que la información de tu currículum es cierta o tener más información añadida. Por eso, es importante que actualices en todo momento tu formación y/o experiencia laboral. Verificar que no se encuentra ningún dato escamoso en la red o una foto que te comprometa, tampoco está de más.
Demasiado extenso
Por regla general, lo ideal es que tu curriculum vitae solo ocupe un folio o como mucho dos. Un encargado de recursos humanos puede llegar a leer cientos de currículums al día, si ve que el tuyo tiene 4 o 5 hojas, no le va a dedicar atención. Eso se puede traducir en qué o directamente lo descarte o que se salte secciones relevantes.
A la hora de reducir la extensión hay una norma básica: lee con atención la información de la oferta de trabajo y adecua tu experiencia y formación a los detalles que tengan que ver con ese puesto de trabajo. Ni más ni menos. Usar un mismo curriculum para varios puestos no es buena idea.
Exceso de información personal
Nadie tiene por qué saber si tienes 2 hijos, si estás casado o si te gusta preparar paellas los domingos. Toda la información que no sea necesaria, simplemente, evita ponerla. A la hora de escribir información de carácter personal, opta por aptitudes o habilidades que puedan representar un accésit o valor añadido a tu currículum. El voluntariado es un gran ejemplo para ello.
Error en el diseño
No te andes por las ramas. A la hora de diseñar un curriculum vitae es importante que te fijes bien en el formato que tiene. Eso incluye tanto fuente como tamaño de la fuente, párrafos o márgenes. La idea es simple: claridad. Lo relevante es que cualquier persona pueda leer el currículum y su información sin dificultad. Si quieres incluir alguna variación para hacerlo diferente, opta por alguna negrita para destacar un dato valioso o algo de color en los encabezados.
Poner lo que quieres cobrar
En un currículum no se habla de religión, de política, de deportes ni de dinero. Es relevante que cuando lo escribas, omitas el dato de lo que quieres cobrar en el puesto. Eso puede resultar ostentoso y prepotente, algo que sin duda repercutirá negativamente. Ese dato da la impresión que solo quieres el puesto de trabajo por el beneficio económico que conlleva, dejando de lado otros aspectos considerables como el propio crecimiento laboral. No te preocupes por esto ahora, en la entrevista podréis hablar sobre el tema.
Mentiras
Años sabáticos que de repente se convierten en un máster improvisado, niveles de idiomas que se suman puntos o habilidades soñadas que, sin embargo, no son una realidad. Mentir en un currículum nunca es buena idea. Si resultas elegido para el puesto, tarde o temprano, esas mentiras aparecerán y no van a suponer un “empujón” en tu currículum, sino todo lo contrario. Supondrán que incluso puedan llegar a despedirse.
Seguro que si te esfuerzas, sacas un sinfín de habilidades que encajan con el puesto y sabes dar prioridad a aquellos datos que aporten valor. Recuerda que la honestidad es hoy un bien preciado y muchos encargados de recursos humanos quieren verlo.
Ahora que ya sabes los errores que no puedes cometer en un curriculum, abre el documento y revísalo o comienza a recopilar datos para crear un nuevo limpio, verdadera y con proyecciones a convertirse en el currículum que te acerque al menos, algo más, al trabajo de tus sueños.
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