También conocidas como soft skills, las habilidades blandas se han convertido poco a poco en unas de las más demandadas para optar a un puesto de trabajo. Y es que, lejos ha quedado ya esa visión de elegir un candidato únicamente por sus habilidades duras o hard Skills, esas habilidades como manejar un determinado programa de diseño o saber un lenguaje de programación en concreto.
Hoy se ha visto que las habilidades blandas son un requisito clave para la propia armonía dentro de un equipo de trabajo. Esas habilidades que constituyen la personalidad del candidato y que le hace ser quien es: desde su habilidad para trabajar en equipo hasta ser alguien resiliente. Son habilidades que se alinean con personas positivas capaces de estimular el propio desarrollo personal de la persona.
Este tipo de habilidades son demandas en la actualidad por empresas que no solo quieren “robots” a los que ordenar una determinada acción. Quieren empleados que se sientan bien e integrados con la empresa. Algo que ha demostrado ser la clave del éxito empresarial.
¿Qué habilidades blandas son las más buscadas?
Pasamos la vida aprendiendo habilidades duras. Desde idiomas hasta cursos de postgrado, cursos especialidad de informática… Sin embargo, en ocasiones no somos conscientes de lo que muchas empresas buscan por igual: una persona capaz de construir relaciones sanas, personas asertivas, resilientes y con fuerte autoestima.
Elegir las habilidades blandas más deseadas por una empresa puede ser difícil. Después de todo, no es igual trabajar en una industria alimentaria que, por ejemplo, en una organización no gubernamental. En cualquier caso, las más deseadas en general son:
Capacidad de adaptación
Las empresas buscan personas capaces de adaptarse a los cambios que puedan surgir. Es decir, persona que no se achaquen ante un imprevisto o una dificultad. Personas que puedan comprometerse y llevar ese compromiso hasta el final, aunque haya ciertas etapas en las que las cosas puedan ir mejor o peor. La capacidad de adaptación es útil en cualquier tipo de trabajo, por eso, esta habilidad blanda es una de las más deseadas.
Capacidad para comunicarse
Saber transmitir los propios pensamientos, emociones y deseos de una persona es crucial para el buen funcionamiento de una empresa. No es válido cualquier forma de transmitirlo. Se debe contar con habilidades para hacerlo de manera clara y siempre, respetando a las demás personas. Algo que no siempre es sencillo cuando surgen malentendidos dentro del trabajo. Esa conversación es, por tanto, deseada por las empresas para evitar que los conflictos dentro de la misma puedan llegar a suponer un problema.
Ser creativos
Gran parte del poder que tiene una empresa para avanzar, se debe a que en su base existen personas creativas. Personas a las que no les asustan los retos y probar cosas nuevas. Esa creatividad, ese poder de innovación, es otra de las habilidades blandas más deseadas dentro de una empresa. Son personas que aporta valor, aportan soluciones. Algo que, sin duda, siempre va bien dentro de cualquier organización.
Integridad
La integridad y la honestidad son otros de los puntos a favor para cualquier empleado que los tenga. Tener el poder de decir las cosas de manera sincera, sin mentiras que puedan causar problemas futuros. Mantenerse íntegro y fiel a los valores de la empresa, evitando dar una mala imagen al exterior, estas son otras de las habilidades blandas más destacadas en una empresa.
Trabajar en equipo
No importa que el trabajo a desempeñar vaya a ser a distancia o en una gran oficina. Saber trabajar en equipo implica contar con las opiniones de los demás, respetar los sentimientos, saber escuchar (en lugar de oír). Esa cooperación es, de hecho, la que ha promovido el éxito entre las grandes empresas del mundo. Y es que, al final de cuentas, saber trabajar en equipo y tener la condición de que todos los integrantes juegan “juntos para ganar” es primordial dentro de cualquier organización.
Capacidad de mando
No es una habilidad que pueda ser totalmente necesaria para todos los trabajos, pero si una de las más buscadas. Y es que, no todo el mundo tiene ese “don” de saber mandar, de convertirse en líder. Y no nos referimos a ese jefe con mal humor que trata a sus empleados como meros objetos. Nos referimos a la figura del nuevo jefe. Una figura que se preocupa por sus trabajadores y en el que pueden ver, un referente a seguir.
Como puedes ver, las habilidades blandas han pasado a tener la misma importancia que las conocidas habilidades duras. Con todo ello, es momento de empezar a apostar por esos dones o aptitudes que nos hacen únicos, que todos tenemos y que nos permite avanzar y llegar a ocupar puestos para los que, simplemente, hemos nacido.
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