Un currículum no solo se basa en experiencia laboral y formación para que el entrevistador vea en ti, el candidato perfecto debe ver más que todo eso. Es por ello, que uno de los datos más importantes en un currículum son el de las competencias personales. Un dato que realmente merece la pena mencionar y sobre todo, hacerlo bien.
¿Qué son competencias?
Una competencia es ni más ni menos que una aptitud para hacer algo. La habilidad o destreza que tienes para hacer una determinada función. Hay varios tipos de competencias: las competencias técnicas, como las habilidades para la informática, o las competencias personales, como la habilidad para hablar de forma fluida.
Vamos a entrar en detalle en estas últimas habilidades, las habilidades blandas.
¿Por qué incluir las competencias dentro de un curriculum?
Si decides incluir las competencias personales o blandas dentro de un curriculum podrás destacar aquello por lo que vales. Le aportarás un toque personal a tu currículum. De esta manera, cuando el entrevistador lea tu curriculum, sentirá que te conoce mejor. Además, aporta una imagen positiva de ti mismo, al enfocarte en aquello que se te da bien.
Si escoges estas habilidades con audacia, puedes destacar habilidades que sean útiles para el puesto de trabajo en cuestión. Eso sí, sin mentir. Es importante que un currículum nunca exceda las dos páginas, siendo lo ideal, una única página. Si tienes que excederte de estas dos páginas para añadir estos datos, no lo hagas. En ocasiones menos es más.
En caso de que las capacidades sean demasiado comunes, también es mejor evitar ponerlas. Tienes que incluir únicamente aquellas que te hagan diferente, aquellas que te hagan destacar.
¿Qué competencias busca una empresa?
Las 18 competencias más buscadas en un empleado por parte de una empresa son las siguientes:
- Confianza en sí mismo.
- Análisis.
- Ser organizado.
- Saber comunicarse afectiva y efectivamente.
- Ser responsable.
- Toma de decisiones.
- Clara orientación al cliente.
- Trabajar en equipo.
- Tener capacidad para aprender.
- Ser flexible al cambio.
- Motivación por el logro.
- Compromiso.
- Capacidad de trabajar bajo presión.
- Técnicas de negociación.
- Iniciativa.
- Innovación.
- Tener capacidad de liderazgo.
- Emprendimiento consciente.
Será cada empresa la que decida qué competencias necesita para un determinado puesto de trabajo. Aunque es cierto que hay competencias generales que siempre son deseadas, por ejemplo, la capacidad para trabajar en equipo o la orientación al cliente. Otras capacidades como el liderazgo son requeridas únicamente para puestos de gerencia.
Ahora debes coger esta lista y analizar punto por punto cuáles de estas competencias tienes. Sin mentir. Piensa en el puesto de trabajo que buscas y elige aquellas que pueden ser requeridas. Por ejemplo, si estás buscando un puesto de jefe de instalaciones, vas a requerir capacidad de trabajo bajo presión, liderazgo y dotes para trabajar en equipo.
El lugar para indicar las competencias en un curriculum
Las competencias deben tener una sección propia. Lo ideal es ponerlas en la parte final del currículum, cuando ya has indicado la formación, la experiencia y otros datos importantes. En caso de que vayas a enviar una carta de presentación, también es un buen lugar para indicar este tipo de habilidades. De esta manera, también ahorras espacio en tu currículum para llenarlo con otro tipo de información más relevante.
La forma ideal para poner las competencias
No te andes con rodeos. En cuestión de indicar las competencias, menos es más. Opta por la exclusividad. Con una palabra o pocas palabras será más que suficiente para definir aquello que buscas. No es cuestión de que indiques muchas de estas experiencias, sólo las que son realmente importantes para el puesto en sí.
¿Y en el momento de la entrevista?
A la hora de hablar de las competencias personales en una entrevista de trabajo debes ser cauteloso. Una de las preguntas más típicas es la de:definir una fortaleza y una debilidad. Es crucial que siempre analices el puesto de trabajo al que optas para contestar a este tipo de preguntas.
No te limites a indicar una fortaleza, debes poner un ejemplo que la justifique. Por ejemplo, si se tratara de un puesto de gestión. Puedes indicar algo como:
Soy una persona proactiva que sabe como tratar al personal. En mi última empresa surgió un conflicto y tras una reunión que engloba a los afectados, puede instruirse y guiarlos para resolverlo.
En resumen, aunque las competencias no son un imprescindible dentro de un currículum laboral, si pueden aportar valor a tu candidatura. Siempre y cuando esas competencias sean reales y relevantes para el puesto en cuestión.
Es una manera de que el entrevistador pueda conocerte más y mejor.