Uno de los factores más relevantes a tener en cuenta dentro de un curriculum vitae, uno de los que más peso tiene sin duda, es la experiencia. Y es que ya lo dice el dicho: la experiencia es un grado, y como tal, puede abrirte muchas puertas en el terreno laboral, convirtiéndose en un elemento clave para muchos puestos.
Es por eso mismo que la experiencia es una de las partes en las que más debes prestar atención a la hora de redactar el currículum. Al fin y al cabo, será lo primero en lo que se fije un reclutador.
El lugar perfecto para indicar la experiencia laboral
Lo ideal es que la experiencia esté puesta o bien delante, o bien después del apartado indicado para la formación. Aquí depende en gran parte de lo que más te interese destacar. Si, por ejemplo, no cuentas con mucha experiencia, pero si tienes una extensa formación, lo ideal es que la formación ocupe el primer lugar. En todo caso, la experiencia siempre ha de ir después de los datos personales.
En caso de que tengas experiencia concreta relacionada con el puesto de trabajo que solicitas, lo mejor es que optes por poner esta sección antes de la formación. Si, por ejemplo, has trabajado como especialista en un determinado programa informático durante unos años, este dato va a resultar mucho más interesante que si hiciste un curso de técnicas de estudio hace 8 años.
Si no tienes ningún tipo de experiencia relacionado con el puesto que solicitas, pero tu formación, si está relacionada, no lo dudes, comienza poniendo esta información.
Formas de describir la experiencia laboral
En primer lugar, coge un folio en blanco o abre tu editor de texto y enumera uno a uno todos los puestos de trabajo que hayas ocupado a lo largo de tu vida. Ahora debes ordenarlos según la fecha. Lo mejor es que el último puesto que has cubierto sea el que ocupa un primer lugar.
Cada apartado deberá contener los datos básicos de ese puesto de trabajo: nombre de la empresa, puesto que ocupaste, funciones y fecha en la que estuviste trabajando. No es necesario que indiques el día exacto en el que comenzaste a trabajar, con poner el mes y el año será más que suficiente. En caso de que todavía estés desempeñando el puesto, puedes indicar la fecha de inicio, guión, y añadir: actualidad. Pon en negritas el puesto de trabajo o si es una empresa importante, el nombre de esta empresa.
Escribe párrafos cortos, fáciles de leer. Debes ser consciente de que el entrevistador va a leer cientos de currículums, si le facilitas la lectura será mucho más fácil que tome el tuyo en consideración.
También resulta de utilidad que uses palabras claves. Esto es decisivo para ser elegido como posible candidato. Muchos empleadores buscan candidatos en una base de datos que lo que hace precisamente es buscar determinadas palabras clave.
¿Y si no tengo experiencia?
Nadie nació aprendido. Si acabas de terminar tu formación o si, simplemente, no has trabajado en ningún lugar por ahora, el campo de experiencia no tiene por qué quedar vacío.
Si has realizado algunas prácticas relacionadas con tu formación es el sitio perfecto para indicarlo. De hecho, para muchas empresas las prácticas son consideradas parte de la experiencia laboral.
En caso de haber sido voluntario en algún tipo de asociación, también puedes indicar las funciones que hacías.
Y si no tienes ninguno de estos dos, siempre puedes indicar algún tipo de experiencia que hayas hecho de manera esporádica, aunque no tenga nada que ver con el puesto de trabajo. Desde ayudar en la empresa familiar hasta dar clases de inglés a tu vecino. Y si tampoco tienes ninguno de estos datos, elimina por completo el apartado de experiencia y haz hincapié en el apartado de formación.
¿Y si tengo demasiada experiencia?
Puede ocurrir lo contrario. Has tenido muchos trabajos o empezaste a trabajar muy pronto y acumulas tanta experiencia que es difícil agrupar en tan solo un folio. En este caso no es necesario que pongas experiencia en prácticas o voluntariado. Elige los trabajos que más tengan que ver con el puesto solicitado.
A no ser que el puesto tenga que ver con esa experiencia en concreto, también puedes eliminar los puestos de trabajo más lejanos. Por ejemplo, si trabajaste de camarero con 16 años, ahora tienes 40 y el puesto de trabajo que buscas no tiene nada que ver con la hostelería, elimina este punto. Otra opción es indicarlos, pero únicamente con la información básica. Es decir, sin detallar las funciones específicas.
Como ves, la experiencia es la parte más importante dentro de un curriculum vitae. Es la parte que más interesa al entrevistador de recursos humanos y precisamente por ello debes esforzarte más a la hora de resaltarla.
Recuerda: menos es más. Cíñete a los consejos citados y podrás tener el curriculum perfecto para el trabajo de tu vida.