A la hora de realizar un curriculum o incluso de “venderte” en una entrevista de trabajo, es importante que tengas claros cuáles son tus logros. Para ello hay que aprender a diferenciarlos correctamente. Solo de esa manera podrás enfocarlos de una u otra manera según el tipo de objetivo que quieras cumplir. Y eso precisamente es lo que te vamos a mostrar en el siguiente artículo.
¿Qué tipo de logros hay?
Existen diferentes tipos de logros que debes conocer antes de hacer un currículum. Cada uno tiene su importancia, aunque en diferente escala. Es relevante que sepas que no todos ellos son valorables iguales por las empresas.
Estos son los 3 principales logros que existen:
Logros personales
Hacen referencia a la propia satisfacción de deseos, a las metas cumplidas. Son el resultado de iniciar, avanzar o finalizar un proyecto de cualquier área, de alcanzar metas personales, de obtener ascensos o reconocimientos, etc.
Logros profesionales
Son los logros que has alcanzado dentro de un trabajo y con ello, has otorgado un beneficio a la empresa. Es decir, has hecho ganar a la empresa mediante un aumento de ventas, un incremento de clientes o una optimización del presupuesto y un largo etc.
Logros académicos
Se enmarcan dentro de las metas conseguidas en tu trayectoria académica. Desde calificaciones a becas o reconocimientos.
La importancia de orientar tu currículum a logros
Orientando tu currículum hacia los logros podrás demostrar quién eres y lo que vales. Podrás mostrar cuáles son tus habilidades. Si incluyes resultados reales y medibles dentro de tu curriculum, como por ejemplo, conseguir X ventas en un periodo de tiempo, muestras no solo tus habilidades sino tu capacidad de superación o tus conocimientos en el sector.
Además, consigues algo fundamental para el agregado de recursos humanos: hacerte valorar y convertirte en una pieza deseada para la empresa. Valorar si eres una pieza que encajaría en la organización.
Preguntas clave para saber tus logros
A la hora de conocer cuáles son tus logros, puede que te cueste hacerlo pensando directamente en esa pregunta. Sin embargo, si te haces otras preguntas claves, saldrán más fácilmente. Algunas de esas preguntas son:
- ¿Cuál ha sido el proyecto más importante que te han asignado?
- ¿Has sido referente en tu trabajo para alguien? ¿Tus compañeros venían a ti para resolver un problema?
- ¿Has propuesto alguna medida que hiciera ganar o rendir mejor en tu anterior empresa?
- ¿Te gusta tomar decisiones?
- ¿Te gusta liderar y trabajar en equipo?
- ¿Te han reconocido algún objetivo o meta en tu anterior trabajo?
Estas preguntas te pueden servir para crear un esquema con tus logros. De esta manera te será mucho más sencillo dotar a tu currículum de valor añadido. Cuantificar tu experiencia te ayudará a dar una mejor imagen tanto de tu currículum como de ti mismo.
¿Cómo poner los logros en tu currículum?
Ahora que ya tienes claro cuáles son tus logros, sigue estos pasos para instalarlos en el currículum: Primero haz un listado con todos los logros que tengas. Todos los casos de éxito sin importar del sector que sea.
Después, organiza la lista según las competencias. Es decir, prioriza en función de las competencias que son necesarias para el puesto en cuestión. Esto es lo que te va a hacer destacar. Es decir, debes ajustarlos a las funciones inherentes al propio puesto de trabajo. Demostrando que en esa empresa, puedes ejercer cargos o funciones similares, ya que cuentas con experiencia de éxito pasada.
No existe un sector exacto para poner los logros, deberán ir repartidos en tu curriculum en las secciones de experiencia y formación. De esta manera dirás mucho más de ellos que si simplemente pusieras una mínima palabra.
Ahora que ya sabes como diferenciar tus logros adecuadamente, solo tienes que ponerte manos a la obra y pensar en cómo ha sido tu experiencia hasta el momento y cómo has sido capaz de destacar en tus antiguos empleos.