¿Cómo te definirías? ¿Cómo quieres que te vean? Si te defines como una persona trabajadora y activa (y lo eres) ya tienes mucho ganado a la hora de conseguir un puesto de trabajo. Sin embargo, plasmar esas aptitudes en un currículum no siempre es sencillo.
Hay que saber cómo hacerlo y para ello te vamos a dar unas pautas básicas para saber como añadir las aptitudes a tu currículum de forma sencilla.
Qué aptitudes puedes añadir a tu currículum
Antes de entrar al detalle en la manera correcta de añadir aptitudes en un currículum, es importante que sepas que no todas estas aptitudes son iguales y tienen las mismas importancias. En el mundo de los recursos humanos se diferencian dos tipos de habilidades: Las habilidades blandas y las habilidades duras.
Las habilidades blandas son aquellas aptitudes innatas que tienen que ver con el aspecto conductual, como por ejemplo, la habilidad de trabajar en equipo.
Las habilidades duras son las conocidas como habilidades técnicas y son aquellas que demuestran su destreza más “física”. Por ejemplo, si eres diseñador web, una habilidad dura sería saber diseño gráfico con Photoshop.
¿Unas son más relevantes que otras? No. Todas tienen su importancia y aunque antiguamente se valoraban más las técnicas, las habilidades blandas están cobrando un mayor peso en la actualidad.
Las aptitudes más valoradas
A la hora de elegir el tipo de habilidad que quieres poner en tu currículum, echa un vistazo a este listado. En él vas a poder ver las 5 habilidades más valoradas hoy en día:
- Productividad.
- Resiliencia
- Competencias digitales.
- Trabajo en equipo
- Capacidad de mando
Un truco, si no estás seguro de qué habilidad encaja más con la oferta de trabajo, una opción es aprender a “leer entrelíneas”.
Por ejemplo, si la oferta de empleo es para gestionar un grupo de trabajo, lo tienes fácil… Trabajo en equipo será tu habilidad.
¿Dónde poner las aptitudes en un curriculum?
Tus habilidades no solo representan tu trayectoria profesional, representan tu propia personalidad. La trayectoria de tu propia vida. A la hora de ponerlas dentro de un currículum es importante hacerlo siempre y cuando aporte valor.
Las secciones donde puedes poner estas habilidades son básicamente dentro del perfil u objetivo profesional, la experiencia y la formación.
Ejemplo de aptitudes en el perfil profesional
Técnico informático con más de 4 años de experiencia en la reparación de ordenadores, instalación de hardware y software. Busco trabajar en esta empresa para seguir formándome y aprendiendo de la mano de una marca de renombre.
Autonomía, habilidades digitales, resiliencia. Son algunas de las actitudes implícitas de esta persona.
Sección exclusiva en el currículum
Otra opción, siempre y cuando tengas espacio, es la de incorporar una sección concreta. Es relevante evitar hacer un listado de todas las aptitudes que tengas. Es decir, céntrate únicamente en aquellas que son relevantes para el puesto.
Esta sección, según el tipo de currículum que hagas, puede situarse incluso antes que la propia experiencia laboral, aunque, por lo general, suele colocarse al final de las secciones.
Al hacer un listado con tus habilidades, elige palabras clave y verbos de acción que den al entrevistador una idea rápida y concisa sobre lo que puedes aportar en la empresa. Más tarde, en la entrevista, es donde deberás mostrar todo tu repertorio. También, (siempre que haya espacio) puedes explicar estas actitudes con ejemplos.
A la hora de elegir un orden apropiado, una manera sencilla de hacerlo es siguiendo un orden alfabético, pero si realmente quieres impactar, la mejor opción es hacerlo por orden de relevancia para el propio puesto de trabajo.
¡No era tan difícil! Una vez tengas claras cuáles son tus aptitudes, solo tienes que elegir aquellas que mejor encaje con la oferta deseada. Después, elige el lugar preciso para integrarlas y obtener un curriculum fresco, dinámico y atractivo. Ya sabes la manera correcta de cómo añadir las aptitudes a tu currículum. Cero excusas para no triunfar con él.