A nadie le gusta hablar de dinero en una entrevista de trabajo. Puede resultar algo violento e incómodo. Sin embargo, es uno de esos momentos en los que realmente te conviene soltar esa vergüenza y luchar por lo que quieres. A la hora de negociar el salario en una entrevista de trabajo, cada una de tus palabras son claves para que el entrevistador te mire a los ojos, confíe en tu profesionalidad y diga: Estoy de acuerdo, el puesto es tuyo.
En la actualidad existen muchos desempleados o empleados que, por el contrario, están buscando de manera incesante una nueva oportunidad laboral para decir adiós a ese empleo. Es por eso que la oferta de candidatos es mayor que la demanda. ¿Qué ocasiona esto? Que al haber tantos candidatos, los sueldos bajen. Al fin y al cabo, siempre van a encontrar a alguien a quien esa cantidad de salario le parezca bien, incluso si las condiciones laborales son realmente precarias.
Por suerte, aún existen empresas que velan por sus trabajadores. Suelen ser empresas o bien recientes, generalmente gestionadas por personas jóvenes o empresas ya consolidadas que se han dado cuenta de que la rentabilidad es mucho mayor si optan por tratar a sus trabajadores como realmente merecen. Tanto en condiciones laborales como en sueldo.
En cualquier caso, es importante que a la hora de realizar la entrevista, prepares esta parte con detalle. Te vamos a dar algunos consejos clave para tratar el tema económico en una entrevista de trabajo.
Espera a que el entrevistador saque el tema
En caso de que hayas hecho más de una entrevista o en una misma entrevista, cuando se aproxime la parte final, lo normal es que sea el entrevistador quien te hable de temas salariales. Y así debe ser. No saques el tema de dinero al principio de la entrevista ni en la primera, en caso de haber más. Si lo haces vas a parecer ansioso y parecer desesperado no es bueno ni en este sector ni en ningún otro.
Piensa en un sueldo justo
Se aconseja que antes de la propia entrevista pienses qué cifra aceptarías en caso de ser elegido para el puesto de trabajo. Y lo más relevante, mantente firme en ese salario, no titubees. Lo ideal es que la vas a negociar el salario no sea un precio cerrado y firme, escoge un intervalo para que la propia empresa perciba que estás abierto y eres alguien flexible.
Además, es interesante que aportes los motivos por los que consideras que ese rango salarial es el justo. No tengas prisa. Puedes elegir tu amplia formación, experiencia y todo lo bueno que vas a aportar a la empresa. Es decir, la empresa tiene que sentir que si acepta ese salario, ella también va a salir ganando.
¿Hay beneficios extra?
En caso de que la empresa no tenga intención de mover el salario que tenía establecido, sin embargo, si no puedes negociar el salario, si puedes negocia los posibles incentivos o beneficios extra. Por ejemplo, trabajar desde casa en caso de que sea posible, cheques comedor o días extra de vacaciones. Si realmente la empresa te interesa, quizás es necesario que acabes cediendo, el aumento de sueldo puede venir después.
Sé amable
De ninguna manera debes imponer un salario. No puedes sentarte y decir: Este es el único salario que acepto. Lo aceptas o me voy.
Claramente, si intentas negociar el salario de este modo te van a invitar a irte. Intenta mostrarte abierto y no hacer comentarios negativos. Simplemente, si termina la entrevista y ves que no consigues el salario deseado, díselo al entrevistador de manera amable y da las gracias por su tiempo. Nunca se sabe si puedes cambiar de idea o si te pueden considerar para otros puestos.
Pregunta
En caso de que hayan aceptado tu oferta salarial o te hayan indicado qué precios barajan, no dudes en preguntar todo acerca de esta retribución. Desde si la cifra es neta o bruta hasta si las pagas anuales van incluidas. Son pequeños datos que se suelen olvidar y tienen una gran importancia. Es importante que la entrevista siempre vaya orientada hacia la flexibilidad. Muéstrate abierto y cordial. Piensa bien si el salario que te ofrecen te interesa o no. No tengas miedo. En muchas ocasiones basta con pedir lo que quieres para que te sea concedido, no te conformes con menos de lo que vales.