Realizar un curriculum vitae no es una tarea sencilla. Más aún, si no sabes con exactitud cómo es la empresa en cuestión, qué es lo que busca o en qué factores se va a detener más específicamente. Esos “pequeños detalles “que pueden marcar la diferencia entre pasar al archivo de los “posibles” o pasar directamente al de los descartados. Una de las preguntas más comunes a la hora de confeccionarlo, es si añadir el lugar de nacimiento en el currículum.
La fecha de nacimiento es un dato que, como normal general, siempre aparece en el currículum. Puede ofrecer datos importantes como el posible estado civil de la persona, los años que tendrá para estar en activo, etc… Sin embargo, el lugar donde has nacido no se considera un dato especialmente relevante. Es decir, vas a ser tú quien decida si ponerlo o no.
Hay que tomar en cuenta que a lugar de nacimiento no nos referimos a lugar de residencia, dato que sí les puede interesar, y mucho, a la empresa contratante. Después de todo, si tienes que acudir a tu puesto de trabajo desde otra ciudad o a demasiados kilómetros, quizás es algo que ni les interese a ellos, ni a ti.
¿Cuándo incluir el dato en tu currículum?
Cuando escribes un curriculum vitae la información personal como la relacionada con tu estado civil, aficiones o incluso aptitudes no son algo vital, sino opcional. Datos como tu nombre o tu teléfono si son datos relevantes (al menos si quieres que te llamen para contratarte). La información personal se llama así precisamente porque es tuya, y está protegida por ley.
Cuando divulgues esta información debes tener cuidado y pensar con detalle si es o no es recomendable ponerla. Por ejemplo, si naciste en una ciudad de Inglaterra, sería interesante poner este dato en el curriculum vitae. ¿Por qué? Nacer en un país extranjero puede indicar que dominas algún idioma, un dato más que beneficioso para ti.
Si solicitas un trabajo en la ciudad de nacimiento y en los últimos años, has estado trabajando fuera, también es bueno que informes del dato en cuestión. Al fin y al cabo, los reclutadores, como humanos que somos, tienden a “barrer para casa”.
En caso de solicitar un puesto internacional y haber nacido en un país externo, también es un dato interesante. La nacionalidad siempre va a jugar en tu favor, pero en ocasiones y según el puesto, tener un “extrajero” en la empresa puede abrir muchos caminos.
Si, por ejemplo, has solicitado un puesto de trabajo que requiere que conozcas la ciudad, como puedes algún trabajo relacionado con el turismo, sería una buena idea poner el dato de tu lugar de nacimiento.
¿Cuándo se incluye tu lugar de nacimiento en el curriculum?
Que sea una opción no significa que haya ciertas circunstancias en las que NO se recomienda incluir este dato.
En caso de que hayas trabajado siempre en la misma ciudad donde has solicitado el puesto de trabajo, carece de lógica poner este tipo de dato. Simplemente, no aporta nada.
En caso de que pienses que este dato puede desfavorecer porque, por ejemplo, sepas que esa empresa en cuestión tiene algún tipo de “rencilla” con tu país de origen, primero plantéate si quieres trabajar en una empresa así, y segundo, evita poner este dato.
El enclave perfecto para poner el lugar de nacimiento en un curriculum
Sin duda, la zona donde indicas el resto de datos personales es la ideal para poner este tipo de dato. Eso sí, hazlo en una posición secundaria. Justo después de datos relevantes como tu nombre, tu teléfono y tu email. Lo ideal sería este orden:
- Nombre completo
- Teléfono
- Fecha de nacimiento
- Lugar de residencia
- Lugar de nacimiento
En caso de que hayas nacido en una población poco conocida o en un pueblo remoto, lo ideal es poner el nombre del lugar junto a la provincia o comunidad autónoma. En caso de solicitar un trabajo para un país extranjero, no hace falta que pongas todos estos datos, bastará con nombrar el país del que se trata.
Si estás dudando entre sí poner o no tu lugar de nacimiento en el currículum vitae, hazlo únicamente si es realmente necesario. Si va a suponer un dato “vacío” y carente de valor, no es necesario que lo pongas. Además de ahorrar espacio, harás que el entrevistador se centre en lo realmente importante: Tu perfil profesional.